Costa Gavras conversó con la edición chilena de Le Monde diplomatique sobre sus viajes a Chile en tiempos de Allende y les cedió tres fotos suyas, inéditas. Testimonio de un ojo y una conciencia aguda y crítica.
Dilemas de una democracia que gatea
La cruda realidad del dulce comercio
Gustavo Petro, cuatro años de tensiones con la prensa
El nuevo ciclo de la lucha entre el “papel sellado y el hacha”
El desprecio como amenaza a la democracia
Cuando la justicia se resuelve en los pasillos
Batallas por la memoria
En los confines de Ucrania y Polonia
Los inversores involuntarios de la guerra
Israel y la doctrina de la Machtpolitik
Orígenes de la limpieza étnica en Palestina
Los arquitectos del puente Berlín-Tel Aviv
Islamismo acosado en el reino de Jordania
La “fábrica invisible”del poder chino
La ciudad dueña del “made in China”
En el ojo del tigre
El naufragio maliense y la revancha argelina
¿Qué pasa con la izquierda en Indonesia?
Palestina, tan cerca y tan lejos
Etiqueta: Política
Allende
Vivió como un epicúreo; se dio la muerte como un estoico, el cañón del arma apuntando a su boca. Ese 11 de septiembre de 1973, el buen vividor Allende tuvo un final a la romana. No estaba previsto que entrara en la leyenda y permaneciera en las memorias. Había dos hombres en él y, desde fuera, hasta ese entonces, yo mismo al igual que los demás, sólo habíamos visto el primero: un radical-socialista de buen humor, confiado en la muñeca**, aficionado al pisco, a la buena comida, a las bromas y a las mujeres hermosas. Porque Allende tenía sentido del humor, cosa rara en la izquierda, donde la seriedad es tradición, y no posaba como el héroe que sería un día. No llevaba ni barba ni boina, el compañero Presidente. Unos gruesos lentes de carey, un bigotito bonachón, la voz burlona y cálida, simpático, fraternal e incluso masón –como Pinochet, de hecho–. Tenía todo lo necesario, diría yo, para alejar las sombras fatídicas; y para engañar a su mundo.
Los dos fantasmas que acechan a Chile
De un lado, un médico, las urnas y la democracia. Del otro, un general golpista, las armas y la dictadura. Entre los protagonistas del 11 de septiembre de 1973, el panteón chileno debería poder elegir fácilmente. Y sin embargo... A cincuenta años del inicio del feroz régimen de Augusto Pinochet, sus “hijos” están vivos.
La “vía chilena al socialismo”
Conciudadanos del Congreso: Al comparecer ante ustedes para cumplir con el mandato constitucional, atribuyo a este Mensaje una doble trascendencia: es el primero de un Gobierno que acaba de asumir la dirección del país, y se entrega ante exigencias únicas en nuestra historia política.
El boga (lll)*
¡Qué año! ¡Tantas alegrías! ¡Tantas dificultades! ¡Tantos aprendizajes! ¡Tantas tristezas! ¡Tantos retos! ¡Qué año! Ahora que puedo mirar hacia lo prometido en campaña, lo hasta ahora ejecutado, lo pendiente aún de realización, los equilibrios sorteados para no dejarnos aislar,
Triunfalismo, vacío y malestar en la cultura
El 19 de julio de 2022 asistimos a un pulso presidencial apretado y de infarto. Hasta los últimos conteos de votos el fantasma del cinismo, la corrupción, la desinformación, la guerra, el narcotráfico, la represión, el matoneo político, el embrujo autoritario, la justicia silenciada y de rodillas, más una inacabable lista de desalientos, volvían a recodarnos que el país retornaría a su triste impotencia y a su miserable barbarie.
Concentración económica y poder político en Colombia
La ley de la concentración y centralización del capital rigen de igual modo en las sociedades periféricas. En Colombia, diez conglomerados económico-financieros son los dueños del país, determinan la economía y la política.
El posfranquismo que puede cogobernar España
¿Por qué España, una nación histórica, que hizo una Transición exitosa y que tiene un pueblo orgulloso de ser español y comprometido con su país, necesitaría un partido como Vox? Responder esta pregunta desde el punto de vista de Vox permite delinear el perfil ideológico y la trayectoria de esta formación política.
Comunicación y política
“Vamos a desarrollar el capitalismo en Colombia, no porque lo adoremos sino porque tenemos, primero, que superar la premodernidad en Colombia, el feudalismo y los nuevos esclavismos”: un supuesto capitalismo democrático, no especulativo ni concentrador de riquezas. Así trazó Gustavo Petro el 19 de junio de 2022, en el momento de celebrar el resultado arrojado por las urnas, el horizonte que guiaría su promesa de cambio para el país.
Golpe bajo
na “acción traicionera y malintencionada” aplicada por debajo de la cintura del contrincante, lo que la hace a todas luces ilegal, aunque se permita e incluso se jalee por parte de personas e instituciones que defienden esas maneras de hacer desde fuera del cuadrilátero.











