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Corriente del movimiento lésbico recorre el Abya Yala*

Corriente del movimiento lésbico recorre el Abya Yala*

Las lesbianas de América Latina han mantenido alianzas estratégicas a veces cercanas, otras conflictivas, con el movimiento homosexual, transgenérico y bisexual, al que prefiero denominar “disidencia sexual” en vez de diversidad sexual (1): En el itinerario de esta lucha se destacan dos tipos de demandas: simbólicas y materiales, expresadas en dos vertientes ideológicas: 1) La igualdad que busca la equiparación de los derechos con los heterosexuales; y 2) La diferencia que plantea el rechazo al orden simbólico masculino y la legitimación del sistema heteropatrialcal, expresada en América Latina como la corriente de la autonomía y la decolonización.

 

En esta lucha, en la búsqueda de leyes no discriminatorias y de protección contra la homofobia, la corriente de la igualdad se acompañó de apariciones públicas con declaraciones en los medios de comunicación, produciendo y difundiendo panfletos (2), denunciando, activando o saliendo en marchas públicas; recurriendo a la solidaridad internacional, al lobby con partidos políticos y organismos supranacionales; a la presentación de proyectos de ley, artículos periodísticos, etcétera. Tras años de constante labor por parte de diversas expresiones del movimiento homosexual, transgenérico y bisexual, se han conquistado objetivos y derechos en todo el continente, entre ellos:

 

Despenalizar la homosexualidad

 

La lucha en este aspecto marca un capítulo especial en la iniciativa de los movimientos sociales en Latinoamérica. En Ecuador, Chile, Nicaragua, Puerto Rico, Barbados, Trinidad y Tobago, Antigua, Barbuda, Belice, Dominica, Granada, Guyana, San Vicente, las Granadinas y Jamaica, ser homosexual implicaba (y todavía en algunos de ellos) la posibilidad de cárcel. Así, la despenalización de la homosexualidad se convirtió en asunto central. El movimiento envió cartas a los jefes de Estado, a Congresos, tribunales y organismos internacionales; organizó marchas y movilizaciones, y sobre todo realizó seguimiento a proyectos de ley cuyo objetivo era la derogación de tales penalizaciones. Como resultado de más de 10 años de lucha de la comunidad gay ecuatoriana e internacional, el 25 de noviembre de 1997, el Tribunal Constitucional ecuatoriano declaró inconstitucional por unanimidad el inciso 1º del artículo 516 del Código Penal, que sancionaba las relaciones homosexuales entre adultos. La despenalización del artículo 365 también implicó una lucha del movimiento homosexual chileno de unos siete años, hasta triunfar en diciembre de 1998.

 

El nuevo siglo auguró mayores conquistas. El movimiento LGTB puertorriqueño, que había librado una larga batalla por la despenalización del artículo 103, celebró la declaración de inconstitucionalidad fallada por el Tribunal Supremo de Estados Unidos, a raíz del caso “Lawrence vs. State of Texas”, de cualquier ley que considere delito la práctica de la sodomía consensual entre adultos, lo cual, a su vez, también puso en entredicho la habilidad del Estado para tipificar como delito lo que ocurre en la cama entre adultos del mismo sexo, de manera consentida, incluyendo la sodomía y el sexo oral, y obligó al menos a 13 estados a reformar en tal sentido sus códigos penales. Considerado “estado libre asociado”, Puerto Rico resultó beneficiado por esa sentencia en junio de 2003.

 

El 13 de noviembre del 2007, la asamblea nacional nicaragüense aprobó el nuevo código penal, que reemplazaba al anterior, de 104 años de edad. En 1992, el gobierno de Violeta Chamorro aprobó el artículo 204 con el que penalizaba “practicar” o “divulgar” la sodomía con sanciones que iban entre tres y cinco años de cárcel.

 

En los países que son o fueron colonias europeas, las leyes varían. La homosexualidad es legal en Surinam, Bahamas y algunas de las pequeñas Antillas (Santa Lucía, San Cristóbal y Nevis) pero la homofobia es persistente debido a la influencia de la cultura latinoamericana como a los dominantes problemas socioeconómicos, políticos y religiosos.

 

En países como Barbados, la pena puede ser de cadena perpetua; en Trinidad y Tobago, de hasta 25 años de prisión; Antigua y Barbuda, de 15 años; en Belice, Dominica, Granada, Guyana, San Vicente, las Granadinas y Jamaica, de hasta 10 años, éste último, además, con trabajos forzados; y en Dominica, la sanción puede ser la reclusión en hospital psiquiátrico.

 

En el caso de los territorios pertenecientes al Reino Unido, como las islas Caimanes y Monserrat, cada uno tiene sus propias leyes, aunque la homosexualidad es legal y no está penalizada. Como colonias, casi no comparten leyes con la metrópoli, no aplican leyes como la unión civil, y como nueva posibilidad está por verse el matrimonio entre personas del mismo sexo, en algunos casos debido a su situación social. El único territorio británico que reconoce la unión civil son las Islas Malvinas.

 

Protecciones legales contra la discriminación

 

La década de los 80 y los 90 fueron importantes para América Latina en la lucha por conseguir garantías legales de orden constitucional para toda forma de orientación sexual. Entre 1987 y 1988, el movimiento homosexual brasileño organizó una campaña para incluir un artículo constitucional contra estas formas de discriminación sexual. Nueve años después, en 1997, Ecuador se convirtió en el primer país de América Latina (y el segundo del mundo, siguiendo a Sudáfrica) en incluir en su Constitución la protección específica contra la discriminación fundada en la orientación sexual.

 

En México, en 1999, se logró la modificación del Código Penal del Distrito Federal y estableció castigo para la discriminación, y luego de dos años se replicó en Aguas Calientes. En 2003 se aprobó la Ley Federal para prevenir y eliminar la discriminación, al tiempo que se creaba el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación. En junio de 2011 se reformó la Constitución en materia de derechos humanos, que modifica el artículo 1º, prohibiendo la discriminación en razón de las preferencias sexuales.

 

Por su parte, en Uruguay, en julio de 2003, se logró penalizar la homofobia. En diciembre de 2004, en Perú, entró en vigencia la Ley 28237 (Código de Procedimientos Constitucionales), que permite presentar amparos por actos discriminatorios basados en la orientación sexual. Así, Perú se convirtió en el cuarto país latinoamericano que cuenta con esta protección, después de Ecuador (Constitución), Uruguay (Código Penal) y México (Ley Federal). Producto de este proceso, el 9 de junio de aquel año, el Tribunal Constitucional falló a favor de la demanda de inconstitucionalidad del artículo 296 del Código de Justicia Militar, que sancionaba los actos homosexuales, y en noviembre falló a favor de un militar retirado de las fuerzas armadas por contraer matrimonio con un transexual, ordenando su reincorporación y reconociendo su tiempo de servicios.

 

Se amplía el espectro. Venezuela, Uruguay, Perú, Colombia y México prohíben toda forma de discriminación contra los homosexuales. Guatemala y Chile aprobaron la discriminación por razones de género. Costa Rica, Salvador, Nicaragua, Anguila, Aruba, Islas Vírgenes Británicas, Puerto Rico, Bolivia, Ecuador y Guyana Francesa prohíben ciertas discriminaciones. Argentina y Brasil las prohíben en algunas localidades.

 

Un logro mayor. La declaración de la ONU sobre orientación sexual e identidad de género, presentada ante la Asamblea General el 18 de diciembre de 2008, condena la violencia, el acoso, la discriminación, la exclusión, la estigmatización y el prejuicio basado en la orientación sexual y la identidad de género. Condena asimismo el asesinato y las ejecuciones, la tortura, el arresto arbitrario y la privación de derechos económicos, sociales y culturales por tales motivos. La declaración supuso un gran avance para los derechos humanos, rompiendo el tabú de hablar sobre los derechos LGBT en las Naciones Unidas. Los opositores a la declaración calificaron la medida como un intento de legalizar la pedofilia y otros ‘actos deplorables’, y presentaron otra declaración en sentido opuesto, promovida por países árabes. Las declaraciones permanecen abiertas a nuevas firmas. Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Cuba, Ecuador, México, Nicaragua, Paraguay, Perú, Uruguay y Venezuela firmaron la declaración, y Santa Lucía, país anglófono, firmó la declaración opositora.

 

En mayo del presente año (2012) Argentina aprobó la Ley de Identidad de Género para Transexuales, con lo que los australes mayores de 18 años podrán decidir el género que deseen en su DNI, aunque no concuerde con su morfología. La norma hace extensivas las modificaciones de género a la totalidad de los documentos oficiales del interesado. Los trámites de actualización de la identidad de género serán gratuitos y de oficio, así como la cirugía reparadora o el tratamiento médico alternativo.

 

Interlocución y visibilidad mediante candidaturas

 

La lucha legal se inició en México con la participación del movimiento en el proceso electoral de 1982. El Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), de tendencia trotskista, ofreció la candidatura presidencial a Rosario Ibarra de Piedra, representante del Frente Nacional Contra la Represión (FNCR) –uno de los espacios más fuertes de la oposición–, y hubo siete candidaturas gays para diputados federales. La propuesta era un reto porque ofrecía una estrategia segura para salir políticamente del closet, para lo cual se conformó el Comité de Lesbianas y Homosexuales en Apoyo a Rosario Ibarra (CLHARI). Hasta entonces, los partidos políticos no habían visto la necesidad de pronunciarse sobre la sexualidad, pero con el trabajo del CLHARI, el XIX Congreso del Partido Comunita Mexicano (PCM, pro-moscovita) apoyó la lucha homosexual y sustentó el respeto a la libertad sexual (3). Aunque no ganaron ninguna curul, el resultado fue positivo, pues la campaña le permitió al movimiento una amplia difusión. Había ya un espacio ganado. Hoy, las marchas son cada vez más numerosas y las actividades culturales se difunden grandemente (4).

 

En Brasil, en 1986, Herbert Daniel, miembro en los años 70 de una organización guerrillera y quien se había declarado gay durante su exilio en Francia, fue candidato del PT a diputado local. Aunque no triunfó, su campaña sirvió de modelo a futuros candidatos, y les abrió espacio a lesbianas y gays en este partido (5).

 

En 2002, luego de 20 años de la primera candidatura LGTB en México, se logró una diputación abiertamente lésbica. Enoé Uranga, candidata plurinominal de la agrupación feminista Diversa, alcanzó una diputación local gracias al convenio entre tal agrupación feminista y Convergencia Democrática. Luego, en alianza con el Partido Revolucionario Democrático (PRD), alcanzó una diputación nacional en el período 2006-2012.

 

Desafíos pendientes

 

Si bien los logros de la corriente igualitaria en materia de derechos han sido importantes en cuanto a garantías individuales y sociales, tendientes al buen vivir, el respeto a los derechos humanos y las consecuentes transformaciones ideológicas de la sociedad, de modo que la vida cotidiana de los disidentes sexuales sea más segura y digna de orgullo, no deja de prevalecer la lógica heterosexual como referente del ordenamiento de las relaciones sociales, y en tal sentido subyace la ausencia crítica del poder político de la heterosexualidad y el orden legal occidental.

 

Aun cuando la autonomía se ha entendido como defensa del derecho a la autodeterminación en las formas de organización social, el rechazo a la imposición de lógicas unidimensionales de comprensión del mundo, y el rescate de la dimensión del Abya Yala como espacio de reapropiación de los territorios de los indígenas que han sido despojados por las políticas neoliberales en favor de las transnacionales; poniendo en riesgo su cultura y su historia, y la recuperación de la experiencia del feminismo comunitario indígena donde las mujeres luchan por el buen vivir, la autonomía lesbofeminista todavía tiene el límite y el reto de articular su perspectiva con los movimientos indígenas, antirracistas y decoloniales, como una lucha por la descolonización del cuerpo, de la sexualidad y el pensamiento.

 

* Nombre dado al continente americano por el pueblo Kuna de Panamá y Colombia antes de la llegada de Colón y los europeos. Literalmente significaría tierra en plena madurez o tierra de sangre vital.

 

1 Considero que disidencia sexual es un concepto más político porque resalta la disidencia a un sistema de obligatoriedad heterosexual, concepto trabajado en otros ensayos.

2 Los integrantes del grupo Nuestro Mundo de Argentina, en 1969, liderados por un ex militante comunista segregado del partido por homosexual, se dedicaron durante dos años a bombardear las redacciones de los medios porteños con boletines mimeografiados que pregonaban la liberación homosexual. En 1974, la Comunidad del Orgullo Gay de Puerto Rico inició la publicación del periódico Pa ‘Fuera. En 1978, un grupo de homosexuales brasileños lanzó Lampiño da Esquina (Farol de Esquina) en referencia a la vida callejera homosexual, publicación originó la formación de Somos: Grupo de Afirmación Homosexual. El grupo mexicano Frente Homosexual de Acción Revolucionaria publicó en 1979 Nuestro Cuerpo.

3 PRT (1989), *Sexualidad y Política, *ponencia presentada al Foro de Derechos, Humanos, Cd. Universitaria, octubre. Documento (fotocopia), p. 5.

4 Mogrovejo, Norma (2000), *Un amor que se atrevió a decir su nombre. La lucha de las lesbianas y su relación con los movimientos feminista y homosexual en América Latina. Ed. CDAHL, Plaza y Valdés, México, p.109.

5 Green, James, Deseo y militancia: lesbianas, gays y el Partido de los Trabajadores de Brasil, en: Drucker, Peter,Arco iris diferentes, siglo XXI editores, México, 2004, p. 79.

 

* Activista lesbiana feminista, profesora investigadora de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México, autora de diversos libros sobre movimiento lésbico latinoamericano.

 

 


 

 

Derechos sociales

 

La lucha por los derechos sociales tomó importancia en el presente siglo por la búsqueda de la igualdad de derechos con los heterosexuales y también porque, con el ingreso del nuevo orden internacional, hay una tendencia a recortar las políticas que impliquen principalmente gasto social. Así, incluidas en la agenda por los Derechos Humanos, aunque con lenta expresión, son importantes los siguientes logros:

  • –En Costa Rica, el Instituto Nacional del Seguro aprobó la inscripción de parejas del mismo sexo como beneficiarios de una póliza de seguro de vida y de seguro médico, además de la posibilidad de solicitar conjuntamente préstamos para vivienda de instituciones estatales.
  • –Brasil consiguió importantes beneficios, como el dictamen del Instituto Nacional del Seguro Social para el pago de pensión a los viudos homosexuales y las viudas lesbianas, y el reconocimiento del Consejo Nacional de Inmigración de la existencia de una unión permanente homosexual con ciudadana brasileña o ciudadano brasileño, como motivo suficiente para otorgarles residencia permanente a extranjeros, y reconoce igualmente como válidas en el país las uniones formalizadas en el extranjero.

 

En tal sentido, siete ciudades brasileñas tienen leyes que garantizan la igualdad de derechos para empleados estatales en pareja con personas del mismo sexo. El Instituto Nacional del Seguro Social en el estado de Bahía confirmó que la inscripción en el Libro de Registro de Unión Estable entre Homosexuales (instituido por el Grupo Gay de Bahía) se considera como documento válido para acceder a los beneficios que otorga. En Porto Alegre, Rio Grande do Sul, el alcalde reglamentó la validez del vínculo entre homosexuales para acceder al derecho de pensión, en el caso de empleados municipales.

 

En 2004, la Corte Constitucional de Colombia determinó que las parejas homosexuales tienen derecho a residencia permanente cuando uno de los dos es foráneo. El 2 de octubre de 2007, la misma Corte reconoció derechos de salud a las parejas del mismo sexo, lo cual implica la posibilidad de afiliar al compañero del mismo sexo como beneficiario de servicios de salud obligatorios. Esa Corte reconoció en 2007 el derecho de pensión a parejas del mismo sexo.

 

 


 

 

El camino autónomo

 

Importa rescatar la respuesta que impulsó el lesbofeminismo autónomo al feminismo en su conjunto. A principios de los 90 surgió el grupo Mujeres Creando en Bolivia, que desde la crítica a la oenegización del feminismo cuestionó la hegemonía de un feminismo blanco, clasemediero, que hablaba a nombre de las mujeres en sus negociaciones con el Estado y los organismos supranacionales, y que había traicionado los principios éticos del feminismo como proyecto transformador del sistema heteropatriarcal y capitalista. Esta corriente tuvo una importante movilización en Chile por la acción de grupos como Ayuquelén, el Bloque Lésbico, las Moiras y el Colectivo La Perlita, entre otros; las Chinchetas en República Dominicana; Enlace Lésbico y Las Lunas Feministas en México; Las Lunas y Las Otras en Argentina; Las Lesbiradas en Guatemala; Rebeldía Lésbica en Brasil y algunos otros más, así como la reflexión de lesbianas sueltas, independientes y académicas en la crítica a las nuevas formas de colonialidad, al tiempo que defendieron políticas autogestionarias y temáticas que problematizaron lo lésbico más allá del ámbito puramente sexual e identitario.

 

En estas luchas. los cuestionamientos de las corrientes autonómicas a las prácticas de un feminismo latinoamericano racializado y sumiso a los condicionamientos del Estado y el orden económico neoliberal han permitido desmontar concepciones filosóficas noreuropeas que intentaban asentarse desde lógicas racionales como verdades absolutas, sobre las definiciones de la cultura, el conocimiento y sus discursos; así como los efectos en los sujetos de la transformación, el desvanecimiento de las utopías, la centralidad de las reglas del mercado y el consumo, y el retorno al genérico masculino.

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