Costa Rica: A las puertas de un cambio histórico

Costa Rica: A las puertas de un cambio histórico

 

El 2 de febrero se realizan elecciones en la pequeña nación centroamericana; por primera vez en su historia, la izquierda alcanza los primeros lugares de popularidad. Frente a una ardua campaña sucia y una creciente polarización, todos los pronósticos indican que habrá segunda vuelta en abril.

 

Las elecciones que se llevarán a cabo en Costa Rica prometen ser históricas. Una mezcla de factores y circunstancias se juntan para presentar al electorado costarricense lo mejor y lo peor de la política electoral. En medio de una situación socio-económica crítica, el costarricense promedio acude a las urnas el 2 de Febrero con la esperanza de que el país cambie para bien.

 

La campaña electoral comenzó hace más de un año, cuando varias pre-candidaturas se definieron a lo interno de los diferentes partidos políticos. Este inicio atípico se dio como consecuencia de la impopularidad de la presidenta Laura Chinchilla, cuyos índices de aprobación ciudadana fueron los más bajos de América Latina. Su gobierno inició como el continuismo del Partido Liberación Nacional (PLN) en el poder, después de que Oscar Arias la designara como su sucesora.

 

En sus inicios, Chinchilla pretendió consolidar los proyectos que Arias había dejado pendientes. Pero al verse enfrentada a una importante resistencia ciudadana y parlamentaria, la mandataria tuvo que ceder en proyectos como la minería a cielo abierto, la explotación de petroleo y una importante reforma tributaria . Ante los retrocesos de la presidenta, el ex-mandatario le retiró su apoyo, calificándola de “blandengue”, “malagradecida” y “gelatinosa” por no lograr avanzar en esos grandes proyectos.

 

Con un déficit fiscal de alrededor del 5% del PIB, la desigualdad más alta registrada en los últimos 26 años, el segundo desempleo más alto de la región y niveles de pobreza récord , el gobierno saliente ha dejado en una incómoda posición al PLN que ha gobernado desde el 2006. Ha sido también con los gobiernos de Arias y Chinchilla que se ha impulsado con mayor fuerza la agenda neoliberal en el país.

 

Mientras que Oscar Arias inauguró la profundización del paradigma neoliberal con la aprobación del Cafta-RD, Chinchilla se ha dedicado a firmar tratados de libre comercio con países como China, Singapur, Colombia, Panamá y Perú (entre otros). Los resultados de las políticas librecambistas han sido desastrozos para la agricultura y la industria nacional , que no han podido competir con los precios de los productores foráneos. A la vez estos tratados han aumentado el déficit en la balanza comercial del país . Esta situación, sumada a una serie de episodios de corrupción por parte de altos mandos del gobierno , han generado un amplio descontento social.

 

Con este panorama, los costarricenses acudirán este 2 de Febrero a las urnas. La situación que vive el país se traduce en la inclinación del electorado costarricense por opciones políticas alejadas del partido oficialista. No obstante, la evolución del clima electoral ha desafiado todas las predicciones y hoy enfrenta a tres contendientes claros con porcentajes que vaticinan una segunda ronda.

 

Una campaña atípica

 

El actual candidato del oficialismo, el alcalde de San José Johnny Araya, comenzó como líder en todas las encuestas. Sin embargo este liderazgo estaba sujeto al alto porcentaje de abstencionismo que se mantuvo hasta Agosto del 2013 entre un 74% y un 66% . Su principal contrincante, el Doctor Rodolfo Hernández del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), renunció debido a discrepancias con la cúpula de su partido. Su renuncia generó un desplome en la simpatía hacia su partido y se tradujo en el auge de dos fuerzas políticas: el Movimiento Libertario (ML) y el Frente Amplio (FA) .

 

El candidato del ML, Otto Guevara, participa por cuarta vez en una contienda presidencial. El ML es un partido de extrema derecha que propone la privatización generalizada de las instituciones estatales y promueve el libre comercio. El ML pertenece a la Red Liberal de América Latina, organización que reúne a la derecha del continente y ha apoyado abiertamente los recientes golpes de Estado en Honduras y Paraguay.

 

El FA por su parte es un partido de izquierda democrática, miembro del Foro de São Paulo. Su candidato, José María Villalta, fue diputado y es abogado ambientalista. El programa de gobierno del FA plantea una serie de medidas anti-neoliberales que pretenden frenar las políticas económicas aplicadas durante los últimos gobiernos y revertir algunos de sus efectos más graves. En esa línea, Villalta propone una revisión del Cafta-RD, para reducir las asimetrías que existen entre los países firmantes.

 

Si bien para Octubre del 2013 el candidato del FA se posicionaba como tercero en las preferencias electorales, para Noviembre su popularidad aumentó exponencialmente, disputándose el segundo lugar con el ML de Otto Guevara. El crecimiento iba acompañado de una baja significativa en el número de abstencionistas en las encuestas; Villalta atraía el voto joven e indeciso que buscaba un cambio.

 

A finales del mes, el candidato del FA se posicionaba en primer y segundo lugar en las encuestas. La brecha entre Villalta y Araya ha ido decreciendo a medida en que se acercan los comicios. La última encuesta publicada al cierre de esta edición (16-1-14) posiciona a Villalta en primer lugar con 22% de intención de voto, frente a Araya y Guevara con 20% cada uno.

 

La recta final promete un difícil desenlace en las urnas; todos los pronósticos apuntan a una segunda ronda a llevarse a cabo en Abril, y el número de abstencionistas tendrá un peso significativo en la definición de una tendencia ganadora. Por el momento, el puntero candidato del FA está siendo atacado por el ML y el PLN con una intensa campaña de miedo.

 

J.J. Rendón y otra campaña sucia

 

Desde diciembre articun una coordinada estrategia de desprestigio contra José María Villalta. A ella se han sumado medios de comunicación y grandes empresas mediante la difusión del miedo al candidato del FA. Esto se ha hecho a través la reiterativa calificación de ‘comunista’, un sin número de mentiras difundidas por redes sociales y apocalípticos panfletos sin firma.

 

Según fuentes anónimas, el PLN podría estar recibiendo asesoría del venezolano Juan José Rendón, buscado por la Interpol por acusaciones de violación sexual. Rendón es experto en “rumurología” y propaganda negra, ha dirigido las campañas del ex-presidente Uribe y del actual presidente Santos en Colombia, de candidatos de derecha en Honduras, República Dominicana y otra decena de países.

 

Las elecciones en las que ha participado el venezolano como asesor se han caracterizado por una serie de tácticas de desprestigio y falsedad (“campaña sucia”). Por citar algunos ejemplos, la campaña de Santos contra Antanas Mockus estuvo llena de sabotajes anónimos, campañas paralelas, engañosa propaganda e iniciativas que buscaban desprestigiar al candidato del Partido Verde . Mockus –al igual que Villalta en Costa Rica– estaba a la cabeza de las encuestas.

 

En los recientes comicios celebrados en Honduras, Rendón estuvo asesorando al candidato Juan Orlando Hernández. En reiteradas ocasiones, el partido Libre de Xiomara Castro –que encabezaba todas las encuestas hasta un mes antes de las elecciones– fue víctima de campañas de difamación y ciber-ataques; uno de los puntos álgidos fue la falsificación de su cuenta en Twitter a pocas semanas de las elecciones. La cantidad de irregularidades ocurridas durante la contienda electoral han llevado al juez Baltasar Garzón (presente como observador internacional) a calificarla de fraudulenta.

 

Aparentemente Rendón ha enviado un equipo de asesores a El Salvador y a Costa Rica, debido a que él no puede salir de Miami. En estos momentos está confirmado que asesora al candidato de la derecha salvadoreña (Arena) Norman Quijano . Al mismo tiempo intenta vincular a su opositor del FMLN (izquierda) con el narcotráfico y las Farc. Una estrategia similar siguió sin éxito en contra del FA en Costa Rica . No obstante, podría utilizarse en días cercanos a los comicios.

 

Según las fuentes consultadas, el candidato Johnny Araya del PLN entró en contacto con Rendón después de una visita a México, adonde fue a asesorarse con el Partido Revolucionario Institucional (PRI) , que ha trabajado desde hace 12 años con el venezolano prófugo.

Aparentemente, para evitar la caída libre de Araya, varios empresarios junto con la dirigencia del partido han unido esfuerzos para contratar los servicios del controvertido personaje. Rendón habría mandado un equipo de asesores a inicios de Diciembre para instruir al PLN, producto del auge inesperado de José María Villalta.

 

Como explica Jenaro Villamil, la estrategia utilizada por el venezolano en todas sus campañas consiste en crear un ‘pánico moral’ mediante estrategias claramente delimitadas:

 

1 -Preocupación ante una amenaza o peligro sobredimensionado. 2 -Hostilidad ante la diferencia, la crítica o la disidencia. 3 -Desproporción entre la realidad y el imaginario colectivo inducido por la constante mención de esa amenaza. 4 -Virulencia verbal y simbólica que anteceden a las medidas de “orden” y “mano firme” que pretenden eliminar el pánico moral contra un mal prefabricado y sembrado. 5 -Consenso creciente a favor de conservar el estado de las cosas, aún a costa de violentar los derechos ciudadanos más elementales y eliminar la idea de una oposición legítima.

 

Estos cinco puntos descritos por Villamil se están aplicando en la campaña electoral en Costa Rica. Los puntos 1 y 2 han sido posicionados por sectores empresariales; recientemente se conoció que varias empresas estaban difundiendo, entre sus empleados, panfletos anticomunistas. La empresa Avon está siendo investigada por distribuir facturas con mensajes como “defendamos la democracia” y “no al comunismo” . El PLN está afirmando en su campaña que decenas de empresas abandonarían el país de quedar electo Villalta.

 

Los puntos 3 y 5 se han implementado mediante el supuesto vínculo del FA con el fallecido presidente Hugo Chávez, calificando a Villalta de comunista y chavista. El punto 4 está impregnado en el discurso de los partidarios del PLN. Por las redes sociales, se difunden mensajes que llaman a votar por el partido de gobierno para no arriesgar la democracia frente al extremismo que representaría un gobierno de Villalta, a ‘poner orden’ para seguir el modelo actual.

 

Un elemento novedoso ha sido la recurrente referencia a las supuestas contradicciones del candidato. Esta estrategia comenzó posterior a una entrevista sostenida por Villata con el ex-presentador de CNN, Alberto Padilla. El mexicano incurrió en un ataque constante contra el frenteamplista, pidiéndole insistentemente que se refiriera a la situación económica de Venezuela y Argentina . Dicha entrevista se tornó viral y fue utilizada de manera reiterativa en campos pagados y columnas de opinión. También fue utilizada para afirmar que Villalta haría expropiaciones de empresas privadas y viviendas. Pareciera ser que la entrevista con Padilla serviría como banderazo de salida para comenzar los ataques al FA.

 

Una campaña muy importante

 

El efecto de la campaña sucia no ha logrado detener al candidato frenteamplista; lejos de eso, la población ha adquirido una mayor consciencia sobre la ideología de los partidos y candidatos. Por primera vez en la historia de la conservadora nación centroamericana llega un candidato de izquierda a los primeros lugares en las encuestas presidenciales.

 

La derecha continental entiende el valor geoestratégico de Costa Rica, un país que ha servido históricamente a los intereses de Washington. No en vano la administración Obama escogió al pequeño país como sede de su reunión con los presidentes de la región centroamericana. En dicho encuentro, quedo plasmada la prioridad del gobierno estadounidense para el istmo: la apertura del sector eléctrico.

 

Tanto Araya como Guevara apoyan dicha apertura, a pesar de que –en su estado actual– el proyecto de ley induce a una privatización del sector . El único que se opone a dicha legislación y propone revisarla es Villalta. Con un panorama favorable al triunfo del FA, muchos de los proyectos neoliberales avanzados por el PLN se ven en riesgo. Es evidente que el futuro de Costa Rica no le interesa sólo a los costarricenses; se juega el destino de un centro importante para las derechas del continente.

 

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