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Homenaje a Le Monde diplomatique. En papel carbón

Homenaje a Le Monde diplomatique. En papel carbón

Después de leer el artículo de Serge Halimi “Lo imposible sucede”, en la edición de febrero de 2011, me propuse hacerles seguimiento a los artículos del mensuario, poniendo especial interés en el uso del lenguaje. Las imágenes que este artículo había producido en mí eran coloridamente terribles, dantescas, pero, al contrario de lo que se puede pensar al respecto, no me conducían al abismo del miedo sino a la orilla de la esperanza. Y llegó a mi corazón el deseo de que estas imágenes y otras tantas que después descubriría no quedaran en el simple episodio de una noticia que, por su esencia, pasaría si mucho a engrosar las historias de este convulso comienzo de siglo. Y como un homenaje a quienes las produjeron primeramente en mí, y seguramente en muchos lectores de Le Monde diplomatique, tomé el riesgo de –a imagen y semejanza de lo que sucedía cuando usabas el papel carbón con que obtenías una copia levemente diferente, en ocasiones más bella o más cálida, otras menos nítida o menos exacta pero igualmente conmovedora– intentar plasmarlas con las mismas palabras dichas pero con un dejo de acentuación que permeara aún más la mente de quien las leyera. Que despertaran emociones, afectos, desafectos; y que en todo caso no dejaran espacio para la quietud. La poesía es el camino más corto a la emocionalidad, y, tal como ocurre con el papel carbón, espero haber dejado huellas de mis emociones en estos poemas que hablan de lo que sucede a las puertas del siglo XXI, un siglo en el cual la invención se torna en “la única arma para combatir la fatalidad”, como bien lo dice el filósofo Lucien Séve en su artículo del cual nace el poema “Es la hora”, que hace parte de este escrito.


A veces lo imposible sucede

 

Artículo: A veces lo imposible sucede. Serge Halimi. Director de Le Monde diplomatique, febrero de 2011. El estado de emergencia económica permanente. Slavoj Zizek. Le Monde diplomatique, Edición Colombia, noviembre de 2010

En ciertas circunstancias todo se vuelve muy simple:

Cuando la ostentación es evidente

en el escenario de los poderosos

Cuando quien gobierna semeja un turista en su propio país

Cuando el discurso de “nosotros y los terroristas”

semeja una máscara

todo se vuelve muy simple

Cuando los gobernantes empiezan

a sentirse extranjeros en su propio país

Cuando ya no se cree en la amenaza

Cuando la sociedad ya no le tiene miedo al gendarme

Cuando la gente del común se despierta

Todo se vuelve muy simple

Cuando a pesar de todos tus esfuerzos

sigues con tus manos vacías,

tu mente fantaseando,

tu estómago gruñendo,

El ruido te despierta

Y hay un punto en la línea

que empieza a engrosarse

y el borde a adelgazarse

y entonces

a pesar de que los poderosos se solidaricen entre sí

¡Lo imposible sucede!

 

El error de Kunduz

 

Artículo: Afganistán, nuevo tormento alemán. Philippe Leymarie.

Le Monde diplomatique edición Colombia, febrero de 2011

Afganistán está lejos

Pero existe una proximidad antigua…

“En Afganistán se lucha por la seguridad de Alemania”

Susurra el viento de la historia

“Ayuda al desarrollo bajo protección armada”

La guerra disimulada tras una cortina humanitaria

¿Aceptación de un nivel adecuado de violencia?

De pronto

El comandante alemán es tocado por “Rambo”

¡Nada estaba claro!

Ni la cantidad de muertos

Ni los cuerpos desplazados…

¿Primero disparas, después preguntas?

¡¿…?!

“Nosotros éramos los buenos, los reconstructores”

No hay nada bueno en Afganistán

En este conflicto se sabe

Sobre todo que no se sabe

y que para un alemán

no hay ninguna razón de “morir por Afganistán”

 

Fármacofiebre

 

Artículo: Escalada farmacológica. Olivier Appaix.

Le Monde diplomatique edición Colombia, diciembre 2011

 

Tiemblo

No sé si es el escalofrío de la fiebre

O el miedo de lo sabido

Tengo miedo

Hoy me han suministrado

un medicamento

–muy costoso por cierto–

Puede ser un placebo

Y puedo seguir enfebrecida

O algo peor,

un neuroléptico atroz

que puede desviarme hacia el suicidio

¡Qué desamparo!

Soy sólo una mercancía

que despierta la fiebre del mercado

 

Es la hora

 

“¿El capital da trabajo a la mano de obra o el asalariado aporta trabajo gratuito al capital?”

 

Artículo: Salvar al género humano y no solamente al planeta. Lucien Séve. Filósofo. Le Monde diplomatique edición Colombia, diciembre 2011.

 

Vivimos una contaminación del trabajo

no menos dramática que la del agua.

Bordeamos el umbral trágico de un mundo

donde el ser humano no vale nada

La dictadura de lo rentable conspira

contra la muerte de lo incalculable,

lo desinteresado, lo gratuito

La fábrica de hombres desechables prospera

junto a la de los que ” valen oro”

Hay una devaluación constante De todos los valores

Y un incontrolable desvanecimiento del sentido

La acumulación de capital

Es cada vez más “sin fin”

En los dos sentidos de la palabra fin

“Los poderes gigantescos

a los que empieza a acceder el género humano

exigen escrutar el futuro bajo pena de muerte”

¡Lo que está en juego es la humanidad misma!

Entonces

Lo que hay para hoy, para el ahora

es el rescate del género humano

Sin embargo

el sinsentido universal ha tomado su ventaja

y por ello

esta es la hora de la invención

de la creatividad

a ese precio podrá empezar a derrotarse

la fatalidad.

 

Nada será como antes

 

Artículo: Como si nada hubiera pasado. Ibrahim Warde. Jefe de redacción adjunto de Le Monde diplomatique, París. Le Monde diplomatique edición Colombia, septiembre de 2011

Hace tres años se vivió la incertidumbre

Esa en que todo tiembla, todo se mueve

y nadie duda de que todo se irá a pique

¡Las bolsas se hunden!

El mundo al borde del abismo

“Nada será nunca más como antes”

¿El capitalismo ha muerto?

¡???!

Luego todo volvió a su lugar

Por un minuto las élites

antes cubiertas de gloria

sufrieron una travesía del desierto

Pero pronto recuperaron la ventaja

Pasó muy poco tiempo

y de nuevo el sismo

Los que estaban al mando en dos mil ocho

los gigantes financieros salvados

“porque eran demasiado grandes para fracasar”

Ahora son más gigantescos que nunca

Y siempre “frágiles”

Lo que es bueno para los bancos

es bueno para los Estados Unidos

Control, austeridad, sanciones

para todos, menos para ellos mismos

Y los gobiernos espantados

no saben cómo complacerlos

¿y la democracia”?

¿Para qué sirve el voto de los ciudadanos,

si al fin de cuentas

mandan los mercados?

 

Suburbios

 

Artículo: Ojo al sancocho. Héctor Arenas y Zabrina Molina E., Le Monde diplomatique

edición Colombia, agosto de 2011

 

Se instalaron las primeras ladrilleras

Se cambiaron lotes por trabajo

Y los primeros asentamientos

fueron edificados con sudor, latas y plástico

Luego

las crestas de las montañas fueron ocupadas

–¿para seguir mirando el horizonte?–

por familias recién llegadas del campo

en el interminable destierro

que sufre este país…

La calle

–con todas las trampas de las megaurbes

engendradas bajo el signo pesos–

Se convirtió en la instancia que se encarga

De instaurar las ideas, los valores, la conducta.

La desnutrición y la violencia,

en sus hogares hacinados, el paisaje.

Y sin embargo,

la imaginación creadora

y la pasión hacedora

logran a cada instante

que la vida sea posible

y que la dignidad no sea una desconocida

 

Una bujía

 

Artículo: Puestos de trabajo robados de Fostoria. John Mac Arthur. Le Monde diplomatique edición Colombia, julio de 2011.

 

Una bujía fabricada en Fostoria-Ohio

Apagada por el NAFTA y el librecambismo

No la bujía

–ella se fue a Mexicali–

Fostoria, me refiero a Fostoria

“Pequeña ciudad en medio de la nada”

Por cuyo territorio

Ya no pasa ni el tren con su lamento

Alguien resistió

cuando la noticia de la partida

cubrió la fábrica y la ciudad

como una nube de mal agüero

“Si a esa fábrica –la de Mexicali–

hay que ponerle llave en la puerta

la que queda aquí también se cerrará”

Una palabra: deslocalización

Debió mover el registro de las pulsaciones

en los trabajadores

pero el miedo venció

¿Cuándo no vence?

Y recibieron ¡todos!

“un puñetazo en el estómago”

“una cachetada en pleno día”

“En México el salario es absolutamente insignificante

en cambio ustedes…

veintidós dólares… mucho

y de nuevo alguien replicó

¿Pero cómo pueden decirnos que ganamos demasiado

si cinco dirigentes reúnen ellos solos

setenta millones?

Y desde arriba otra respuesta

“¿Explotación? No

¡Ventaja comparativa!

Si en México hay maaás pobres

y en África y en India y en China

y Camboya, y en Vietnam y en…

La ventaja comparativa

se puede aplicar cuando el estómago

de otro está completamente vacío

y el tuyo medio lleno

¿O medio vacío?

Adiós Fostoria

pequeño fantasma en medio de la nada.

 

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