Cada día trae su sorpresa, positiva o negativa, para alegría o para tristeza de unos u otros, para su angustia o para su disfrute. Sorpresa. Su carácter puede ser diverso y su matiz depende de lo que implique, trate o afecte.
En Colombia, por estos días, las sorpresas del día a día van marcadas por la profundización del conflicto armado; por su contundencia; por el amplio marco regional que va cubriendo; por la capacidad de maniobra, control territorial y defensa/ataque logrado por algunos agrupamientos armados, así como por el valor supremo que les dan a las armas, sin relacionarlo cabal y/o minuciosamente con lo político, de manera que su desperfilamiento político es el opuesto de su capacidad militar.



