El ruego lastimero de miles de personas para que el verano no se extienda y para que el fenómeno del Niño llegue a su final, se escuchó repetidamente a lo largo de semanas en distintos espacios de Bogotá, en las iglesias y en los centros de estudio escolar, en oficinas públicas, pero también en las universidades y en la calle en general.
Kant y los señores de la guerra
Los orígenes del “déficit del sistema de salud”
Una docilidad tan mal recompensada
Tenemos que salvar el multilateralismo
¡Silencio, disparamos!
Donald Trump no sabe lo que hace
Los trovadores de la guerra
Palmira, el brillo pasado y el drama presente
Afinidades electivas de la ultraderecha y la violencia
La IA y la geopolítica de la información
El caso Epstein, o la lógica de la impunidad
Sociedad civil en América Latina: una terca resiliencia en tiempos oscuros
Un camino allanado donde nos quieren arrasar
Ecuador: laboratorio hemisférico de securitización política
Crisis estructural, giro geopolítico y el desafío de gobernar después del MAS
Venezuela: la revolución traicionada
Sin palabras
La concepción de Hispanoamericana en Rafael Gutiérrez Girardot.
El M-19. De la guerra a la política
Etiqueta: modernidad
Vida, antropoceno y apocalipsis
“Y vi un cielo nuevo, y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra habían dejado de ser, y el mar ya no existía más”. Esta descripción disruptiva corresponde al Nuevo Testamento y contiene revelaciones de San Juan sobre el fin catastrófico del mundo, una parte del cual tiene por nombre Colombia, territorio peligroso para vivir debido a las continuas guerras, la pobreza y el hambre, la inestabilidad económica, las pandemias, los desplazamientos violentos, la corrupción y la devastación ambiental. En ese contexto apocalíptico, y en el marco del gobierno del cambio, se aprobó el Plan Nacional de Desarrollo, “Colombia, potencia mundial de la vida”.
Superar el complejo de hijo de puta
Llegó a nuestras manos un nuevo libro del filósofo Damián Pachón Soto, un libro provocador, en el cual «superar el complejo de hijo de puta» es llamar a la superación de las herencias coloniales de larga duración, tales como el racismo, el clasismo, el colonialismo intelectual, el complejo de inferioridad, la dependencia intelectual, técnica, política y económica, asentadas en el sentido común de los latinoamericanos, es decir, en la manera cotidiana de percibir la realidad.




