Mientras arrecia la represión policial y los voceros del gobierno sólo hablan de los destrozos de la violencia callejera, los jóvenes recurren a múltiples lenguajes para denunciar un orden injusto y represivo. También el humor y la irreverencia salen a la calle. Emmanuel Macron, en el ocaso de su segundo mandato, nada puede ofrecer.
“¿Condena usted la violencia?” Esta pregunta pesa sobre todo estudiante de secundaria, universitario, líder sindical o político invitado a los medios de comunicación para comentar las movilizaciones actuales…



