Mientras Pakistán obtuvo cierto rédito diplomático al impulsar un cese de hostilidades con Irán, India optó por el apoyo incondicional a Israel, suministrándole armas para usar en Gaza y proclamando abiertamente sus afinidades ideológicas con Tel Aviv.
Unos días antes de que Estados Unidos e Israel atacaran a Irán, en febrero de 2026, el primer ministro indio Narendra Modi hizo una visita oficial a Tel Aviv. Ese encuentro sirvió para reforzar las relaciones bilaterales entre los dos países, por medio de una “Asociación Estratégica Especial para la Paz, la Innovación y la Prosperidad”. Al regresar a Nueva Delhi, Modi no condenó las ofensivas de Estados Unidos e Israel, y se limitó a manifestar su “profunda inquietud”.



