En California el 95% de las causas penales nunca llega a juicio. Se resuelven en una negociación entre fiscal y defensor, donde la clase social, la etnia, la historia y hasta las características físicas del acusado influyen tanto como los hechos. Y en donde un buen abogado consigue el mejor arreglo punitivo para su defendido.
Académicos y abogados formados en el sistema continental suelen manifestarse en contra del procedimiento del plea bargaining (una negociación de la pena que deriva en una declaración de culpabilidad que luego debe ser homologada por un juez) por considerarlo contrapuesto a su alternativa idealizada, el “juicio justo”, erigido en piedra angular de la “Justicia”. Sin embargo, a menudo se pasa por alto una faceta importante de esta negociación: una abrumadora mayoría de los acusados son culpables y tendrían todo para perder si comparecieran ante un tribunal. Entonces, el juicio abreviado, que permite atenuar o retirar cargos, les garantiza una importante “rebaja” en la sentencia.



