Israel y la doctrina de la Machtpolitik
Georg Baselitz, fotografía Daniel Hartwig, tomado de: https://flic.kr/p/296EFZE

En el Líbano y en todo Medio Oriente, Israel bombardea poblaciones civiles y emprende incursiones terrestres. Pero, junto a esas agresiones directas, también busca fracturar las sociedades vecinas y debilitar a sus adversarios árabes tejiendo alianzas con “actores periféricos hostiles”. Es la vieja doctrina de la periferia.

“La invasión israelí golpeó ciegamente […]. Se han confirmado destrucciones de pueblos y de ciudades, masacres de civiles […]. El Estado de Israel está aplicando en el sur del Líbano el método que dio resultados en Galilea y en otros lados en 1948: ‘palestinear’ al sur del Líbano […]. Las acciones de Israel son consideradas reacciones legítimas, incluso cuando parecen desproporcionadas, mientras que las de los palestinos son exclusivamente tratadas como crímenes terroristas. Y un muerto árabe no tiene ni el mismo tamaño ni el mismo peso que un muerto israelí […]. Israel puede contar con una complicidad casi unánime”. Esas líneas no fueron publicadas al día siguiente del “miércoles negro”, el pasado 8 de abril, cuando la aviación israelí mató a más de 350 civiles libaneses en unos minutos y causó cerca de 1.500 heridos. Las escribió Gilles Deleuze en Le Monde, el 7 de abril de 1978 (1). El filósofo denunciaba en ese artículo la operación “Litani”, lanzada un año antes de la Revolución Islámica iraní y cuatro años antes de la gran invasión de 1982, que produciría más de dieciocho mil muertes, provocaría el éxodo de aproximadamente un millón de libaneses y contribuiría al nacimiento de Hezbollah.

Información adicional

Dividir para contener al enemigo árabe
Autor/a: Karim Émile Bitar*
País:
Región: Medio Oriente
Fuente: Periódico Le Monde diplomatique, edición Colombia Nº266, Junio 2026
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