Era una noche como cualquier otra. En televisión, el martes 7 de abril a las 21:00 horas, TF1 emitía un nuevo episodio de “Koh-Lanta”, M6 apostaba por un antiguo episodio de “Cauchemar en cuisine” y Arte, el canal franco-alemán, se entregaba a su pasatiempo favorito –perseguir la amenaza rusa– con un documental sobriamente titulado “¿Europa en manos de Putin?”.
El día, sin embargo, se salía de lo habitual. Unas horas antes, en las redes sociales, Donald Trump había publicado un mensaje de una violencia sin precedentes: “Una civilización va a morir esta noche, para no renacer jamás”. Se refería a Irán y a sus 90 millones de habitantes, fijando incluso la hora de ese genocidio anunciado: las 20:00 en Washington, en plena franja de máxima audiencia.


