Al enfrentar al FMI y a los grupos privados extranjeros, el primer ministro Viktor Orbán se asegura una sólida popularidad de cara a las elecciones del 6 de abril. Su heterodoxia económica, matizada con un conservadurismo social, saca partido del apoyo de una nueva generación de empresarios nacionales cercanos al poder.
Kant y los señores de la guerra
Los orígenes del “déficit del sistema de salud”
Una docilidad tan mal recompensada
Tenemos que salvar el multilateralismo
¡Silencio, disparamos!
Donald Trump no sabe lo que hace
Los trovadores de la guerra
Palmira, el brillo pasado y el drama presente
Afinidades electivas de la ultraderecha y la violencia
La IA y la geopolítica de la información
El caso Epstein, o la lógica de la impunidad
Sociedad civil en América Latina: una terca resiliencia en tiempos oscuros
Un camino allanado donde nos quieren arrasar
Ecuador: laboratorio hemisférico de securitización política
Crisis estructural, giro geopolítico y el desafío de gobernar después del MAS
Venezuela: la revolución traicionada
Sin palabras
La concepción de Hispanoamericana en Rafael Gutiérrez Girardot.
El M-19. De la guerra a la política
Categoría: Ediciones Anteriores
Los trabajadores desplazados, trabajadores encadenados
Elecciones europeas, cambio de personal: del 22 al 25 mayo de 2014, los ciudadanos del viejo continente elegirán a sus representantes, un voto que afectará la elección del próximo Presidente de la Comisión. Pero ¿Abandona la Unión su hoja de ruta política que, por el momento, se caracteriza por la implementación del dumping social?
¿Es posible un pueblo europeo?
“La naturaleza no crea pueblos”, afirmaba Spinoza. Las comunidades políticas son, en efecto, comunidades pasionales; pueden por lo tanto mutar y recrearse en base a un afecto compartido que articule lo diverso y lo común. La idea de soberanía popular podría orientar la construcción de un pueblo europeo, aunque no sería suficiente…
Historia del spam
Al momento de escribir este artículo, sentí compasión por el traductor que lo traduciría al francés. “Spam” remite a una combinación heteróclita de neologismos y puros galimatías, que son tomados a la vez de la informática, la ingeniería de protección, el derecho penal, el crimen (común u organizado) y la poesía de una Internet políglota...
Los monumentos de la vanguardia soviética condenados al olvido
A pesar de los esfuerzos de militantes y especialistas por sensibilizar a la opinión pública, hace algunos años que la arquitectura de vanguardia rusa parece condenada a un generalizado deterioro, incluso a la demolición. Entre las elites de la Rusia actual, existe el temor de ver resurgir los valores que encarnan esas estructuras que datan...
Norte y Sur, dos mundos diferentes. Juventud y desempleo
En el Sur argelino la juventud sufre los estragos de la desocupación. Cansados del desinterés estatal, los jóvenes salen a la calle a protestar.
Corrupción, maniobras en la sombra y un Bouteflika debilitado. Argelia cambia; el sistema no
La inoperancia del Estado argelino suscita un descontento latente que a veces desemboca en enfrentamientos sangrientos, como los que estallaron en Ghardaia en marzo. En este contexto, la candidatura de Bouteflika en las elecciones presidenciales del 17 de abril, provoca la exasperación de la población.
Más allá de las demonizaciones. Entender a Putin
Si bien no cabe duda de que el objetivo central de la política exterior del presidente Vladimir Putin es reinstalar a Rusia como una potencia relevante, su demonización no ayuda a comprender la lógica geopolítica que guía sus acciones, que no difiere de la que exhiben las potencias occidentales.
“No todas las rebeliones son revoluciones”. Ucrania cambia oligarquía
Tras la secesión de Crimea, el nuevo poder ucraniano debe enfrentar una situación económica, demográfica y social desastrosa. El sistema oligárquico construido desde hace veinte años alimenta la pobreza, el rencor y el miedo. Y nada indica que será realmente puesto en tela de juicio.
Simplismo bipolar de los análisis de la crisis de Crimea. La obsesión anti-rusa
Historia, cultura, economía, estrategia, geografía: para comprender una crisis, hay que incorporar estos fenómenos complementarios a las percepciones en juego de los actores implicados. Sin exclusiones. Pero las cancillerías occidentales prefieren el simplismo de las proclamas morales a asumir estas consideraciones.

