La obscenidad del poder actual desconcierta: líderes que humillan, destruyen, gozan con la angustia ajena. “Está loco” es la explicación más frecuente ante la violencia política contemporánea. Pero… ¿y si no fuera locura sino funcionalidad? ¿Y si el capitalismo sin límites necesitara psiquis sin frenos? El psicoanálisis ofrece claves inquietantes para entender el poder.
¿Hace falta tener tiempo de ocio para interesarse nuevamente por el psicoanálisis? Había desaparecido de los radares y nadie se quejaba demasiado. Durante mucho tiempo considerado un pensamiento y una práctica de emancipación, llegó luego al extremo de hacerse odiar por “la izquierda de la emancipación”. Lo cierto es que él mismo contribuyó a ganarse ese rechazo: derivas sectarias, hermetismo y, sobre todo, un alineamiento masivo con las fuerzas del orden simbólico que habilitó –por ejemplo– su uso como coartada “científica” por parte de movimientos como Le manif pour tous [La manifestación para todos] y como aval de consignas del tipo “Una familia es un papá y una mamá”.



