Los toldos progresistas ven con estupefacción cómo la ultraderecha ha arrebatado su derecho a la rebeldía, a la inconformidad frente al sistema, al deseo de ser agente para alcanzar una sociedad diferente. ¿En qué momento la izquierda dejó de ser rebelde? Aquí revisamos seis perspectivas desde el pensamiento crítico y un Manual de Instrucciones para combatir la ultraderecha.
Caminando la palabra
Preámbulo
Las razones del estallido francés
Francia, al borde de la ruptura
La actualidad de Bourdieu y Passeron
Sin lucha no hay futuro
La Generación Z, ¿entre el sueño y las alucinaciones?
Los alineados
Bajo la bota de Trump
De nuevo La fiesta del Chivo*
Nick Land en China
Chile, un país al límite
El duro precio del extractivismo en Ecuador
La naturaleza como sujeto de derecho
Una nueva estrella reaccionaria en Italia
La derrota de los caballeros europeos
Juego de drones
Retrato de una Rusia dividida por la guerra
El reino saudita, acorralado por los hutíes
Categoría: Ediciones Anteriores
Cómo se inventó el astronauta
Astronautas, cosmonautas, espacionautas, taikonautas y, pronto, “vyomanautas” indios: desde 1950 han despertado admiración y dan cuerpo a la necesidad de aventura humana… que no tiene nada de evidente. Con más razón ante la perspectiva del envío al espacio de robots aumentados por la inteligencia artificial. Suscríbase https://libreria.desdeabajo.info/index.php?route=product/product&product_id=180&search=suscri
Guerra Total a mi Paz Total
Colombia ingrata: —¿Quién es? pedelaerre.:—Soy yo.C.I.:—¿Qué vienes a buscar? pedelaerre r.:—A ti.C.I.—Ya es tarde . pedelaerre:—¿Por qué?C.I.—Porque ahora soy yo la que quiere estar sin ti. Por eso vete, olvida mi nombre, mi cara, mi casaY pega la vuelta. pedelaerre.: —¡Jamás te pude comprender!C.I.: —Vete, olvida mis ojos, mis manos, mis labiosQue no te desean....
La punición colectiva
Era uno de los peores castigos en la Grecia antigua. En caso de crímenes políticos o de alta traición, la asamblea de ciudadanos podía decidir la kataskaphê, la destrucción de la casa del culpable y la condena de su familia al exilio. Mediante esta pena, escribe el historiador Walter R. Connor, la ciudad quería materializar “la segregación definitiva de la comunidad del transgresor y de sus descendientes”**. El más ínfimo de sus bienes debía quedar reducido a polvo a fin de evitar que fuera vendido o intercambiado, e incluso sucedía que se desenterraban los huesos de sus ancestros para arrojarlos fuera de la ciudad.
Un mundo que se rearma
Entre 1932 y 1934, las grandes potencias organizaron en Ginebra una conferencia mundial por el desarme para prevenir una conflagración generalizada. Sobrevino la tragedia. Cien años después, impulsadas por la guerra en Ucrania y las tensiones geopolíticas en Asia y Medio Oriente, las ventas de armas baten todos los récords.
“Gobierno Petro, un abismo entre lo propuesto y lo alcanzado”
La noche llegó con la frescura que ansiábamos, luego de un día caluroso, y con ella, incluso desde antes de la hora establecida para el inicio del diálogo “Gobierno Petro, un abismo entre lo propuesto y lo alcanzado”, fueron llegando diversidad de personas con interés en escuchar, opinar y debatir en torno a la realidad de lo que comúnmente es conocido como “el primer gobierno progresista de Colombia.
¿Del rebelde estallido al conformismo?
Entre los años 2019-2021, Colombia fue un hervidero de inconformes en varios sectores urbanos e intermunicipales. Las voces que exigían la renuncia de Duque eran comunes, y también las que demandaban el desmonte del Escuadrón móvil antidisturbios (Esmad), o la renuncia del fiscal Néstor Humberto Martínez. Y no estuvieron ausentes las que demandaban reformas sociales –salud, educativa, pensional, laboral, agraria–, así como el respeto de los Derechos Humanos, entre otras de las reclamaciones.
¿En qué momento se embolató la “Colombia, potencia mundial de la vida” de Petro?
El grave error de cálculo de Petro fue creer que podía hacer un gobierno de cambio en concertación con un establecimiento representado por una clase política, económica y financiera, dueña de grandes capitales y enquistada en las prácticas más avezadas de clientelismo y corrupción. Su ingenuidad, hay que decirlo, fue creer que esta clase tenía la disposición para hacer un gran cambio social.
Un dilema ético
Uno de los conflictos que tenemos cuando recibimos carta de un amigo es, dada la importancia de su contenido, decidir si es legítimo o no, si es ético o no, violar la intimidad que une a quien escribe con el destinatario para hacer público el texto, aún sin autorización del emisor. Es el dilema que tenemos en esta ocasión y después de mucho meditarlo hemos decidido ceder la carta recibida a los amigos de Le Monde diplomatique para que la hagan pública en esta columna que tan generosamente, de tanto en tanto me ceden, conocedores ellos de la amistad profunda y antigua que me une con quien la escribe. Sin más preámbulos, paso aquí a transcribirla, con algunas omisiones que no interesan más que al destinatario y que prudentemente he suprimido. Por supuesto, no faltará el lector que diga que es apócrifa. Allá él.
El derecho internacional del más fuerte
Desde el siglo XVII, el derecho internacional codificado e impuesto al mundo consagra el interés de las grandes potencias. Sus formas contemporáneas, como la Organización de las Naciones Unidas, siguen siendo lamentablemente el último –y a menudo impotente– recurso de los Estados dominados.











