Antes de que los misiles alcanzaran Irán, las apuestas ya estaban ganadas. Los mercados predictivos, que mueven más de 20.000 millones de dólares al mes, no sólo especulan sobre guerras y muertes. Sus fundadores quieren reemplazar la democracia por el gobierno de los activos negociables: “la futarquía”.
Casinos online disfrazados de instrumentos de inversión donde se puede apostar por todo y por cualquier cosa: ¿quién ganará tal o cual competencia deportiva?, ¿quién será dama de honor en el casamiento de Taylor Swift? Los mercados predictivos se dispararon en los últimos dos años. Según TRM Labs, especialista en el análisis de criptoactivos, el volumen mensual de transacciones pasó de 1.200 millones de dólares a principios de 2025 a más de 20.000 millones en enero de 2026. El valor acumulado de las dos principales plataformas, Polymarket y Kalshi, supera los 30.000 millones de dólares, lo que propulsó a sus jóvenes fundadores al club de los multimillonarios (1).
Son muchos los que descubrieron la existencia de estas extrañas criaturas híbridas –entre los mercados de futuros y las máquinas tragamonedas– a raíz de algunos escándalos mediáticos recientes. A principios de enero, una cuenta de Polymarket, creada con toda evidencia una semana antes de la operación militar estadounidense en Venezuela, obtuvo 400.000 dólares de ganancias al apostar 33.000 dólares por que el presidente venezolano Nicolás Maduro iba a ser destituido. Otras dos cuentas obtuvieron una ganancia acumulada de 230.000 dólares (2), sin que el Congreso hubiera sido siquiera informado de la operación. Es difícil creer que estas cuentas no estén vinculadas con miembros ubicados en un lugar muy alto dentro de la administración estadounidense.



