Los fantasmas del Bois de Boulogne

Un escritor recorre el bosque de Boulogne en el Aniversario del “Día D” y va descubriendo las capas de la memoria: la Resistencia francesa, los selk’nam exhibidos como animales en 1881, y los niños que hoy siguen muriendo ignorados. ¿Somos hijos del desembarco o de la indiferencia?

Cuando visité por primera vez el Bois de Boulogne, a los nueve años, no fui a ver el Jardin d’Acclimatation. Recién décadas más tarde me enteré de la oscura historia de ese lugar. Quizá, si el día en que me propuso dar un paseo por aquel inmenso parque de París mi papá me hubiera dicho que escondido en algún rincón del vasto bosque había un parque de diversiones con animales y calesitas, habría querido visitarlo.

Pensándolo ahora, creo que fue una decisión deliberada de su parte. Aquel hombre de saber enciclopédico no ignoraba los crímenes y traumas que ocultaba ese lugar, y seguramente no quería abrumar al niño que yo era entonces. Por supuesto no podía saber que dentro del bosque nos esperaba otro capítulo del oscuro pasado francés. Mientras paseábamos por un laberinto de senderos, nos topamos, de pura casualidad, con una gran estela cilíndrica de piedra: el monumento a los fusilados de la Cascada de Bois de Boulogne.

Información adicional

Un paseo por el oscuro pasado francés
Autor/a: Ariel Dorfman*
País: Francia
Región: Europa
Fuente: Le Monde diplomatique, edición Colombia Nº269, septiembre 2026