El argumento de la “maldición de los recursos naturales” sólo sirve para desplazar el debate sobre las relaciones de poder internacionales. Convertir a esos recursos en una bendición es una cuestión de soberanía e integración regional.
El argumento de la “maldición de los recursos naturales” sólo sirve para desplazar el debate sobre las relaciones de poder internacionales. Convertir a esos recursos en una bendición es una cuestión de soberanía e integración regional.

