Edad Media europea

¿Las políticas económicas impuestas por la defensa del euro son todavía compatibles con las prácticas democráticas? La televisión pública griega fue creada una vez finalizada la dictadura militar. El gobierno que ejecuta en Atenas las imposiciones de la Unión Europea (UE) decidió reemplazarla por una pantalla negra sin autorización del Parlamento. Antes que la justicia griega suspendiera la decisión, la Comisión de Bruselas hubiera podido recordar los textos de la Unión según los cuales “el sistema audiovisual público en los Estados miembros está directamente vinculado a las necesidades democráticas, sociales y culturales de toda sociedad”. Prefirió avalar este acto de violencia alegando que el cierre se inscribía “en el contexto de los esfuerzos considerables y necesarios que las autoridades estiman para modernizar la economía griega”.

 

Los europeos ya tuvieron la experiencia de proyectos constitucionales rechazados por el sufragio popular y sin embargo aplicados. Recuerdan a los candidatos que, después de haberse comprometido a renegociar un tratado, lo hacen ratificar sin cambiar una sola coma. En Chipre poco faltó para que sufrieran la exacción de todos sus depósitos bancarios (1). Acaba de franquearse, pues, una nueva etapa: la Comisión de Bruselas se lava las manos ante la destrucción de los medios griegos que no pertenecen todavía a armadores, en tanto ello permite despedir en el acto a 2.800 asalariados de un sector público que execra desde siempre. Y lograr así los objetivos de supresión de empleos dictados por la “troika” (2) a un país en el cual el 60% de los jóvenes están desocupados.

 

Despojo

 

Esta determinación coincide con la publicación en la prensa estadounidense de un informe confidencial del Fondo Monetario Internacional (FMI) que concede que las políticas puestas en práctica en Grecia desde hace tres años han terminado en “fracasos flagrantes”. ¿Se trata de un malentendido imputable únicamente a previsiones de crecimiento optimistas? De ninguna manera. Según la interpretación que hace The Wall Street Journal en un texto revelador, el FMI confiesa que una “reestructuración inmediata [de la deuda griega] hubiera sido más barata para los contribuyentes europeos, pues los acreedores del sector privado fueron reembolsados íntegramente gracias al dinero que pidió prestado Atenas. Por lo tanto, la deuda griega no se redujo, sino que ahora se la debe al FMI y a los contribuyentes de la eurozona en lugar de a los bancos y a los fondos especulativos” (3).

 

Así, los especuladores se desprendieron sin perder un centavo de los préstamos que habían otorgado a Atenas a tasas de interés astronómicas. Es de pensar que tal maestría en el despojo de los contribuyentes europeos en beneficio de los fondos especulativos confiere una autoridad particular a la “troika” para martirizar un poco más al pueblo griego. Pero después de la televisión pública, ¿acaso no quedan hospitales, escuelas, universidades que se podrían cerrar sin encontrar resistencia? Y no sólo en Grecia. Porque únicamente a este precio Europa entera mantendrá su rango en la carrera triunfal hacia la Edad Media…

 

1. Véase “La lección de Nicosia”, Le Monde diplomatique, edición Colombia, abril de 2013.

2 Constituida por la UE, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Central Europeo (BCE).

3 “IMF concedes it made mistakes in Greece”, The Wall Street Journal, Nueva York, 5-6-13.

 

*Director de Le Monde diplomatique.

Traducción: Florencia Giménez Zapiola

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