El Partido Imaginario no espera nada de la presente sociedad ni de su evolución, pues es ya prácticamente su disolución y su más allá. Por consiguiente, para él no puede tratarse de tomar el poder, sino solamente de hacer fracasar a la dominación por todas partes.
Construccion de paz en tiempos de posacuerdo
Un texto camino. El puente espejo. Ritualizar el tartamudeo
El “otro romanticismo deKierkegaard”
La vanguardia del mundo
Pasado presente
En el entretenimiento político quien aburre pierde
¿Fue Trump el gran elector?
Estoicismo poselectoral
La extrema derecha avanza en América Latina
Drogas y crisis de la modernidad capitalista
Estados Unidos tiene un plan
Portugal, entre unicornios y quimeras
El chantaje de la Unión Europea a los Balcanes
Demócratas unidos por el espanto
Esos tibios halcones demócratas
El derecho a soñar
Las vidas póstumas de Marc Bloch
La filosofía como arma revolucionaria
El imperativo de la paz en Ucrania
Etiqueta: Política
Aires de rebelión en Israel
Decidido a cambiar de régimen reformando el sistema judicial, Benjamin Netanyahu enfrenta masivas protestas en defensa de la democracia israelí contra el autoritarismo de la coalición de extrema derecha en el poder. El Ejército no es ajeno a la discordia, mientras la cuestión palestina sigue dividiendo a los israelíes. https://libreria.desdeabajo.info/index.php?route=product/product&product_id=180&search=A.
Israel y Palestina contra las cuerdas
Israel vive una encrucijada histórica, a medida que se intensifican las manifestaciones masivas contra la coalición de extrema derecha en el poder y su reforma judicial, que amenaza con derrumbar los pilares del Estado judío. A su vez, a treinta años de los Acuerdos de Oslo, la paz con los palestinos asoma como un imposible, ante el avance de la colonización, las mutaciones regionales y los enfrentamientos fratricidas entre los propios palestinos.
Medio siglo de una utopía postergada
Eran otros tiempos. Y otro mundo. Son tantos y tan profundos los cambios sucedidos desde 1970 a la fecha, que parece que viviéramos en otro lugar del universo. Para entonces la esperanza para una gran parte de la humanidad estaba soportada, y resumida en un palabra llena de fuerza, de luz, y de horizonte: Revolución. Se trataba de un proceso y de un acto social para enfrentar, derrotar y superar el capitalismo, un modelo social, económico y político que sometía/te en la pobreza y las exclusiones de diverso tipo a cientos de millones de personas en todo el mundo. Y construir sobre sus ruinas un modelo social otro: el socialismo.
¿Retroceso a la hegemonía de clase o punto de inflexión hacia una nueva nación?
Si el Pacto Histórico, hoy en el poder, no tiene la fuerza para destrabar el funcionamiento de su motor, corresponderá a la soberanía de la multitud encontrar el camino, en su incólume sabiduría para quebrar el injusto modelo social, económico y político.
Entre el diálogo y la negociación
El dos de agosto se dio inicio a una importante fase del proceso con dos componentes significativos: el acuerdo bilateral, temporal y nacional de cese al fuego y el arranque del ejercicio de participación popular. Entre tanto se sigue poniendo en duda la validez de una negociación, a partir del enfoque de Paz Total y argumentando violaciones del Derecho Internacional Humanitario.
En el ojo del huracán
En este artículo, Baltasar Garzón recuerda la gesta judicial que él encabezó en España hasta lograr que Scotland Yard arrestara al dictador chileno Augusto Pinochet en una clínica en Londres. Fue un triunfo del principio de Jurisdicción Universal en las causas por los Derechos Humanos.
Las realizaciones de la Unidad Popular
Las transformaciones puestas en marcha por el Gobierno de la Unidad Popular son sin duda las más profundas e intensas que registra la historia de América Latina a lo largo del siglo XX. Profundas, porque buscaban instaurar un socialismo democrático utilizando la legalidad vigente –la “Vía chilena”–, e intensas porque acontecen en el corto período de algo menos de mil días. Sin embargo, la magnitud de esta obra ha sido eclipsada por la brutalidad del golpe y los horrores que siguieron. Es momento de sacarla a la luz.
Recuerdos de Chile
Costa Gavras conversó con la edición chilena de Le Monde diplomatique sobre sus viajes a Chile en tiempos de Allende y les cedió tres fotos suyas, inéditas. Testimonio de un ojo y una conciencia aguda y crítica.
Allende
Vivió como un epicúreo; se dio la muerte como un estoico, el cañón del arma apuntando a su boca. Ese 11 de septiembre de 1973, el buen vividor Allende tuvo un final a la romana. No estaba previsto que entrara en la leyenda y permaneciera en las memorias. Había dos hombres en él y, desde fuera, hasta ese entonces, yo mismo al igual que los demás, sólo habíamos visto el primero: un radical-socialista de buen humor, confiado en la muñeca**, aficionado al pisco, a la buena comida, a las bromas y a las mujeres hermosas. Porque Allende tenía sentido del humor, cosa rara en la izquierda, donde la seriedad es tradición, y no posaba como el héroe que sería un día. No llevaba ni barba ni boina, el compañero Presidente. Unos gruesos lentes de carey, un bigotito bonachón, la voz burlona y cálida, simpático, fraternal e incluso masón –como Pinochet, de hecho–. Tenía todo lo necesario, diría yo, para alejar las sombras fatídicas; y para engañar a su mundo.











