Construcción de cárceles, cada vez más grandes, cada vez más cerradas, con los derechos humanos en deuda, con la promesa de los gobernantes de garantizar en ellas su máxima seguridad, es la oferta que en uno y otro de nuestros países estos hacen para enfrentar las crecientes olas de violencia (1). Una cresta seguritaria con...
Edición Nº270 (en línea)
El delirante, el guapo, el fanfarrón
Chile bajo un “escudo protector”
La estupidez contemporánea
Estulticia y poder
Comportamientos escatológicos en el mundo contemporáneo
¿El punitivismo penal y las megacárceles solucionan el problema de la violencia y el crimen organizado en Ecuador?
La paciencia del imperialismo chino
Cortina de hierro entre Argelia y Marruecos
Economía de guerra
La reconversión bélica alemana
El regreso del reprimido
El Estado de Judea contra Israel
Alerta roja para los opositores
Conversaciones con máquinas
Un asombro mistraliano
El Pacífico lucha por la justicia climática
El vaso medio vacío del vino francés
Bailando junto a las bombas
Etiqueta: castigo
“Lo condenaron bajo la Ley de Seguridad del Estado, una ley que castiga toda libertad de expresión, que en democracia no debería ser utilizada”
A una semana del inicio de la huelga de hambre por parte del werkén y líder histórico de la Coordinadora Arauco Malleco-CAM, Héctor Llaitul, la vocera de la huelga, Aliwen Lepin, explica las razones de la medida de presión del fundador de la organización autonomista mapuche que busca como primera medida la nulidad del juicio en su contra, la que debe ser vista por la Corte Suprema.
La punición colectiva
Era uno de los peores castigos en la Grecia antigua. En caso de crímenes políticos o de alta traición, la asamblea de ciudadanos podía decidir la kataskaphê, la destrucción de la casa del culpable y la condena de su familia al exilio. Mediante esta pena, escribe el historiador Walter R. Connor, la ciudad quería materializar “la segregación definitiva de la comunidad del transgresor y de sus descendientes”**. El más ínfimo de sus bienes debía quedar reducido a polvo a fin de evitar que fuera vendido o intercambiado, e incluso sucedía que se desenterraban los huesos de sus ancestros para arrojarlos fuera de la ciudad.




