La liberación del periodista australiano luego de catorce años no reduce la responsabilidad de sus perseguidores. Washington, Londres y Estocolmo actuaron con la complicidad de la prensa internacional, que primero se valió de Assange cuando las primicias de WikiLeaks llenaban sus portadas y luego lo cuestionó sin fundamentos sólidos. Suscríbase https://libreria.desdeabajo.info/index.php?route=product/product&product_id=180&search=suscri
Edición Nº270 (en línea)
El delirante, el guapo, el fanfarrón
Chile bajo un “escudo protector”
La estupidez contemporánea
Estulticia y poder
Comportamientos escatológicos en el mundo contemporáneo
¿El punitivismo penal y las megacárceles solucionan el problema de la violencia y el crimen organizado en Ecuador?
La paciencia del imperialismo chino
Cortina de hierro entre Argelia y Marruecos
Economía de guerra
La reconversión bélica alemana
El regreso del reprimido
El Estado de Judea contra Israel
Alerta roja para los opositores
Conversaciones con máquinas
Un asombro mistraliano
El Pacífico lucha por la justicia climática
El vaso medio vacío del vino francés
Bailando junto a las bombas
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Julian Assange


