Las elecciones políticas de 2026 están para alquilar balcón: no hay partido ni grupo hegemónico
y las coaliciones serán necesarias para obtener el triunfo. La competencia es abierta y todo vale;
las identidades ideológicas antagónicas polarizan el campo de batalla político, cuyo pulso ganó relieve durante el primer semestre del 2024 en dos eventos consecutivos: el primero, el 21 de abril
la derecha movilizó masivamente a los opositores e inconformes con el actual gobierno (un intento
de 'derrocamiento', lo llamó el Presidente); el segundo, el 1º Mayo, Día del Trabajo, las fuerzas hoy
en el gobierno lo asumen como un reto en la lucha por impulsar su programa reformista. La disputa
en curso confirma que Duque enterró la derecha y Petro la resucitó.
Edición Nº270 (en línea)
El delirante, el guapo, el fanfarrón
Chile bajo un “escudo protector”
La estupidez contemporánea
Estulticia y poder
Comportamientos escatológicos en el mundo contemporáneo
¿El punitivismo penal y las megacárceles solucionan el problema de la violencia y el crimen organizado en Ecuador?
La paciencia del imperialismo chino
Cortina de hierro entre Argelia y Marruecos
Economía de guerra
La reconversión bélica alemana
El regreso del reprimido
El Estado de Judea contra Israel
Alerta roja para los opositores
Conversaciones con máquinas
Un asombro mistraliano
El Pacífico lucha por la justicia climática
El vaso medio vacío del vino francés
Bailando junto a las bombas
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