“Y vi un cielo nuevo, y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra habían dejado de ser, y el mar ya no existía más”. Esta descripción disruptiva corresponde al Nuevo Testamento y contiene revelaciones de San Juan sobre el fin catastrófico del mundo, una parte del cual tiene por nombre Colombia, territorio peligroso para vivir debido a las continuas guerras, la pobreza y el hambre, la inestabilidad económica, las pandemias, los desplazamientos violentos, la corrupción y la devastación ambiental. En ese contexto apocalíptico, y en el marco del gobierno del cambio, se aprobó el Plan Nacional de Desarrollo, “Colombia, potencia mundial de la vida”.
Edición Nº270 (en línea)
El delirante, el guapo, el fanfarrón
Chile bajo un “escudo protector”
La estupidez contemporánea
Estulticia y poder
Comportamientos escatológicos en el mundo contemporáneo
¿El punitivismo penal y las megacárceles solucionan el problema de la violencia y el crimen organizado en Ecuador?
La paciencia del imperialismo chino
Cortina de hierro entre Argelia y Marruecos
Economía de guerra
La reconversión bélica alemana
El regreso del reprimido
El Estado de Judea contra Israel
Alerta roja para los opositores
Conversaciones con máquinas
Un asombro mistraliano
El Pacífico lucha por la justicia climática
El vaso medio vacío del vino francés
Bailando junto a las bombas
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